“Sólo hay algo peor que formar a tus empleados y que se vayan: no formarlos, y que se queden”.

Escrito por: Gume Arzola

Esta frase de Henry Ford, nos hace replantearnos el término “inversión en capacitación” ¿Cierto?

Pues es así, en este artículo descubrirás cómo la capacitación y el desarrollo del talento de tus colaboradores juega un papel crucial en la retención de talento en tu organización.

La evolución de las organizaciones se ha acelerado recientemente con la incorporación de los colaboradores millennials y ahora la incorporación de los llamados “Generación Z”. Estos últimos, nacidos desde el año 2000 a la fecha.

En el 2016, empresas como Hey group, Mercer y la Asociación Mexicana en Dirección de Recursos Humanos reportaron el que promedio en rotación de personal en México fue de 12% y la tendencia de esta cifra es a la alza sobre todo en colaboradores de las generaciones millennials y “Z”.

 

¿Qué podemos hacer para retener su talento y mantenerlos motivados a seguir contribuyendo en nuestra organización?

 

Las características, estilos de colaboración y motivaciones que tienen estos colaboradores son muy diferentes a las de sus antecesores “Generación X”, pues aparentemente los factores que los retienen y mantienen comprometidos con su empleo varían significativamente.

 

Uno de los factores que resaltan en estas diferencias es: “La necesidad de seguir aprendiendo y desarrollar sus potencialidades”

 

Es decir, los colaboradores de nuevas generaciones se sienten altamente motivados de trabajar en espacios y organizaciones en donde la capacitación sea una constante y les permita seguir desarrollando su talento.

 

Recordemos que las dimensiones de las motivaciones humanas son:

 

Cuerpo
Corazón
Espíritu
Mente

 

Cada una de estas 4 dimensiones tiene una necesidad primordial.

 

Para el cuerpo, sobrevivir y mantenerse sano es la principal. Para el corazón: Amar, es decir, construir relaciones afectivas. Para el espíritu: la necesidad de trascender y dejar un legado. Finalmente, para la mente: El aprender es lo más importante.

 

Definitivamente, si nosotros logramos identificar cuales son aquellas áreas en las que a nuestros colaboradores de las nuevas generaciones les gustaría seguirse desarrollando y aprendiendo, podríamos mantenerlos motivados y lograríamos satisfacer esta importante necesidad, en otras palabras:

“Desarrollar a nuestros colaboradores es igual a elevar nuestro índice de retención de talento”

Sin embargo, no se trata de  solo generar acciones de aprendizaje (cursos, capacitaciones, etc.) Se trata de generar un análisis específico que se alinee a las necesidades de formación de la empresa y a los intereses personales, de igual forma, contar con expertos que puedan acompañarte en este importante proceso es fundamental para lograr el éxito.

 

Al crear acciones que posibiliten el aprendizaje, elevamos el nivel de conciencia organizacional y productividad, contribuyendo significativamente a la evolución y mejora de la organización.