Lo creas o no, gran parte de nuestro comportamiento en la colaboración está fuertemente influenciado por 3 grandes miedos. El miedo es un mecanismo de supervivencia que se activa para protegernos, está fuertemente conectado con nuestro cerebro reptiliano o cerebro primitivo y funciona automáticamente. Es decir, no decidimos tener miedo o no, simplemente lo experimentamos cuando algo lo desencadena, y existen 3 detonadores principales a cada de estos miedos en la colaboración y estos son:

1.- Cuando alguien nos rechaza: Miedo a no ser aceptado.

2.- Cuando observamos que alguien no nos respeta profesionalmente: Miedo a no ser competente.

3.- Cuando no nos sentimos apreciados por los otros: Miedo a no ser querido.

A partir de aquí, cuando experimentamos alguno de estos 3 miedos, nuestro SISTEMA DE DEFENSA se activa y nos cerramos a la posibilidad de colaborar. Todo esto ocurre de forma inconsciente. Por ejemplo: Cuando tu jefe te machaca con un regaño frente a otros, se activa tu sistema de defensa por el “miedo a no ser competente”. Otro ejemplo podría ser: cuando tu equipo se reúne en el comedor de la empresa y se sientan a la mesa pero no te avisan, se activa tu sistema de defensa por el “miedo a no ser aceptado” o “miedo a no ser querido”.

Cuando nuestro SISTEMA DE DEFENSA se activa, nos convertimos en un armadillo, que no está dispuesto a permitir que lo dañen y esta actitud puede generar muchos conflictos, si bien, es una reacción primitiva, cuando andamos por la oficina convertidos todos en armadillos, lo único que puede predecirse es que tarde o temprano alguien salga lastimado y que las cosas simplemente no funcionen o funcionen muy lento.

Ser consciente de nuestro propio SISTEMA DE DEFENSA y como dominarlo es una gran habilidad de la inteligencia emocional, pues esto puede definir nuestro éxito en el trabajo, en donde pasamos parte importante de nuestro día rodeado de otras personas, pues nunca en la historia había sido tan importante colaborar como hoy.

¿Te has sentido como el armadillo alguna vez? ¿Qué tan seguido se activa tu sistema de defensa en la oficina?

La buena noticia, es que independientemente de lo agresivo que pueda ser tu entorno, manejar asertivamente tu SISTEMA DE DEFENSA depende solo de ti. ¿Cómo hacerlo? Bueno, pues aquí hay 5 habilidades probadas que te recomiendo entrenar para lograr tener un gran dominio de tu sistema de defensa y que tu capacidad de colaborar realice un salto cuántico:

1.-Intención colaborativa

2.- Apertura

3.- Auto responsabilidad

4.- Conciencia de si mismo

5.- Negociación y resolución de problemas

Al entrenar estas habilidades, tendrás la posibilidad de dominar de mejor manera tu SISTEMA DE DEFENSA y salir avante en cualquier entorno profesional e incluso personal, pues te permitirá mantenerte abierto a posibilidades, relaciones y soluciones. En lo personal creo que “Nuestra calidad de vida, depende directamente de la calidad de nuestras relaciones” pues he comprobado a lo largo de los años que no hay mejor camino hacia el éxito que avanzar colaborando.

Basado en Tamm, J. & Luyet, R. (2004). Radical Collaboration: Five essential skills to overcome defensiveness and build successful relationships. New York, NY: HarperCollins Publishers.

Gume Arzola

Gume Arzola

Fundador y facilitador en Potenxial

Gume Arzola is an optimist in creating the conditions to help people, groups and organisations to build more collaborative, positive and productive workplaces where people can develop their potential and feel fulfilled with their contributions.